Las buenas prácticas pecuarias en el ganado bovino constituyen una importante herramienta para contribuir en la atención de los nuevos desafíos y realidades que enfrenta el país para alcanzar un sector pecuario más rentable, competitivo y sostenible, sobre la base de una gestión integral de riesgos sanitarios a nivel de la producción y el transporte del ganado bovino.